Las brechas de datos son inevitables
Según la Comisión Europea, una brecha de datos ocurre cuando la información bajo la responsabilidad de una organización sufre un incidente de seguridad que compromete su confidencialidad, integridad o disponibilidad.
Los líderes de la industria y los reguladores coinciden ahora en una cruda realidad: en un horizonte de tiempo lo suficientemente amplio, las brechas de datos son inevitables.
El IBM Cost of a Data Breach Report 2025 confirma que las filtraciones ocurren a pesar de contar con sólidos controles preventivos. A medida que crece la dependencia digital, los ataques se vuelven más frecuentes, sofisticados y costosos.
La pregunta ya no es si su organización sufrirá una brecha, sino cuándo, y con qué frecuencia.
Como resultado, la estrategia de ciberseguridad ha pasado de la prevención pura a la resiliencia: detectar más rápido, responder con mayor agilidad y recuperarse cuanto antes.
Pero la resiliencia tiene un punto ciego crítico.
